Con 54
años me diagnosticaron, un Mieloma Múltiple IgG Kappa Estadio II-A. Como
es lógico al principio no me lo podía creer; estas cosas
les pasan "a otros". Aun delante de la hematólogo y con la biopsia y
punción medular hecha, pensaba que me dirían que
se habían equivocado.
Así, de repente, un día de finales de noviembre de
2011 pasé a ser paciente de cáncer. En
solo dos días me prepararon para
lo que me esperaba. Algo que tengo que reconocer me pillaba de nuevo por
momentos.
No tengo hijos y por ello para mí lo más importante
ante todo es mi madre, ya que mi padre en esos momentos solo hacía 18 meses que
había fallecido de muerte súbita, en esos momentos yo me encontraba con él,
paseando por un bonito, agradable y soñador parque de Bilbao. Así mismo son muy
importante mis tres hermanos, así esas cuatro joyas que tenemos en la familia
son fuera de serie, ellos son mi vida, mi todo, tengo unos sobrinos, por los
que luchar y salir adelante. Son ahora lo más importante en mi vida. Eso si
no sabían nada y al día de hoy ellos siguen siendo ignorantes de
todo, porque yo así lo he querido.
Cuando faltaba poco para el autotransplante, encargue
una peluca de mi mismo color de pelo, así como con mi mismo corte, para poder disimular delante de la gente en general, pero de mis joyas en
particular. Nadie en absoluto consiguió verme sin pelo, era algo que quería
solo para mi, algo además que he llevado muy mal, al día de hoy recordarlo me
vale para soltar alguna lágrima.
En todo momento supe que no tenía que dar
explicaciones a nadie de lo que me pasaba, pero así mismo puedo decir que
muchas veces soltarlo y hablarlo me venía bien, ya que mi decaimiento muchas
veces era muy fuerte.
Decidí luchar pero "a mi
modo". Toda la parte médica se la deje a mi doctora y yo le puse "las
ganas y el buen humor". Si la vida me daba otra oportunidad, la iba a
vivir tratando de reír y hacer reír al que estuviera cerca.
Antes de empezar el tratamiento mi médica me explico que tenía la oportunidad de probar una nueva terapia,
eso sí tendría que comunicar todas mis sintomatologías al momento, no ocultando
nada y eso me dio más fuerzas, así mismo la esperanza que con mi experiencia podría
ayudar a que en el futuro otras personas pudiesen llevar mejor este
tratamiento.
Después de dos ciclos de tratamiento, tengo que
reconocer mucho mejor de lo esperado por mi parte así como por parte de mi
familia, mi hematóloga me dijo con gran alegría que estaba en
remisión. Lógicamente estaba muy contenta, eso me hacia tener grandes
esperanzas, aunque me dejo claro que tendría que hacer tres ciclos mas, que al
final por falta de habitación especial en el hospital se convirtieron en cinco.
Ha pasado un año, desde el día que me realizaron el
autotrasplante, hoy es el día en el cual sigo experimentando todo lo que mi
hematóloga considera necesario. Durante este año me han realizado muchísimas
pruebas, así mismo sigo un tratamiento, como las vacunas oportunamente en
fechas ya prescritas con antelación, a todo ello, yo procuro siempre ir
sonriendo y contenta por la oportunidad y la suerte de seguir aquí.
Hoy es
el día igualmente, que sigo llevando una vida "normal", con mis días
malos pero muchos más días buenos.
En
estos momentos además ya he vuelto a ser dueña de mi propia cabellera, habiendo
podido aparcar o relegar la peluca, eso es aunque parezca mentira una buena
señal, así me siento mucho mejor, ya soy yo.
También
igualmente, tengo que decir que gracias a estos nuevos métodos he conocido
a muchísimas personas en la misma lucha y me he sentido y me siento muy
acompañada.
Por
otro lado me siento más segura de mi misma, miro todo de otra forma, con otro
optimismo, aunque sí es cierto que tengo siempre muy a flote un sentimiento como
de culpabilidad y por otro lado también soy muy susceptible en estos momentos a
todo lo que pasa a mí alrededor.
Ahora así
mismo, soy voluntaria de una asociación y siempre digo que recibo mucho más de
lo que puedo dar en dicho lugar.
Hoy al
cumplir este mi primer año, quiero lo primero decir que me siento bien, conmigo
mismo y con mi entorno, que estoy muy satisfecha de mi familia y así mismo de
esas amistades de verdad autenticas que tengo y así mismo que esto me ha
servido para volver a encontrarme con alguna persona que tenia perdida
abandonada y que me hace muy feliz saber y sentir que estamos cerca.
Es egoísmo
o realidad decir bien alto, que para mí la gente de verdad es la que esta
cuando algo marcha mal, porque para lo alegre y lo bueno, nacen personas como
piedras. A mí de verdad me valen esas personas, que están en todo momento sin
importarles nada. Porque con ello me demuestran que de verdad les importo y así
siento que son algo mío de verdad.
Solo
ahora pienso en que esto sigue, mi lucha sigue, voy a por mi segundo
aniversario, además con fuerza, con lucha, esperanza, alegría y vida.
Bilbao,
21 de Abril 2.013
Cristina
G. C.
No hay comentarios:
Publicar un comentario