Intento a lo largo de los dias no abandonar nunca mis sueños, por que asi pienso que puedo lograr mis metas. Intentándolo una y otra vez, asi como pensando venga adelante que nadie te detiene. Cierro mis manos y agarro todos esos sueños que a lo largo del tiempo he tenido y no los suelto. Los cierro en mi pecho como si fuese una joya valiosa, y lo guardo en mi corazón, porque mis sueños sí son valiosos. No espero que las cosas que deseo me vengan de la nada hacia mi, NO. por eso tengo que perseguirlos, con todas mis fuerzas y buscar aquello que me haga ser feliz. Nunca quiero sentir que he perdido porque algo no salió bien una vez, siempre hay que volver a intentarlo, se que la perseverancia es lo más importante de una persona, se puede ser muy inteligente pero si no tienes constancia para hacer las cosas, nunca lo vas a lograr. Podrán robarme un sueño, pero nunca podrán quitarme las ganas de seguir soñando. Por eso se que los sueños son los que me dan vida.
Un poco de mi misma y un poco de lo que pasa a mi alrrededor, por y para el mundo en general.
lunes, 17 de diciembre de 2012
SEGUIR SOÑANDO
lunes, 15 de octubre de 2012
MI EXPERIENCIA
Me ha costado mucho decidirme a escribir mi testimonio ya que son temas muy delicados y quiero ser muy cautelosa. Creo que para la gente en general el cáncer de médula más desconocido es el MELOMA MÚLTIPLE.
No sé la razón, pero todo el mundo se extraña cuando explico lo que me ha pasado. En primer lugar quiero decir que, a pesar de tener un mal pronóstico, he tenido mucha suerte dentro de lo que es este cáncer que me ha tocado vivir.
Supe desde el primer momento que era incurable. Mi primera pregunta fue si, por lo menos, era tratable.
Hace exactamente diez meses, a mis 54 años, me diagnosticaron un MM (IgG Kappa, estadio IIA, con cariotipo de mal pronóstico.)
Bueno... aquellos que sabéis de qué va el tema no necesitáis más explicaciones.
Pero los que no tienen ni idea de que va eso, como era mi caso, fue un investigar, un estudiar y en muchos momentos no entender nada.
Al principio todo era nuevo distinto y no entendible bajo ningún concepto, además pensaba porque a mí, que pasa, porque no podía estar tranquila.
Así es como empecé un periplo de visitas al hospital, para realizarme un nuevo tratamiento que estaban probando y que me comentaron que podía dar buenos resultados.
Este tratamiento quioterápico llamado Velcade más Dexametasona del cual he llegado a recibir seis ciclos, termino dando buenos resultados desde el principio, por lo que el ánimo marchaba bien, algo de vital importancia en estos casos.
Más tarde llegado el mes de marzo se procede a prepararme para el autotrasplante, algo también muy importante, ya que se puede realizar de mi misma, lo cual conlleva algo que hay que reconocer que es mejor, ya que puede tener muchos mejores resultados.
Para ello primero me implantan un catéter de Hickman, teniendo que permanecer ingresada así como inmóvil durante 14 horas en el hospital, algo de vital importancia para todo lo que vendrá después.
Por ello a los siete días justo de la implantación del catéter, se realiza la extracción de las células de mi medula, la cual es excelente como lo demuestra que en una sola sesión y debido a lo bien que ha ido mi anterior tratamiento se han podido recoger para dos posibles autotrasplantes, algo bueno tenía que ocurrirme.
Por ello por fin el 18 de abril ingreso en esa habitación hermética cerrada esterilizada especial y en la cual únicamente dejaran entrar a un familiar, para que me haga compañía. Algo en lo que se turnan mi hermana y hermanos en todo momento, dejando todo para poder estar conmigo. Asi es como ingreso con grandes miedos, por todo lo que me ha explicado el Doctor Mateo encargado de mi autotrasplante, pero con la tranquilidad que me ha dado mi hematóloga la Doctora Itxiar Olabarría, una mujer maravillosa que me ha soportado mucho durante estos meses, que ha respondido a todas y cada una de mis preguntas en todo momento y así mismo me decía venga adelante que tu puedes y vas a responder.
El 20 de abril, me dan una fuerte dosis de quimioterapia, con el fin consideran ellos de limpiar y así poder el 21 de abril, realizar el autotrasplante, realizándose con absoluta normalidad.
En los siguientes días supero, una Neutropena febril, Mucositis oral grado 1-2, Bacteriemia por SCN, Neumonía LID, Prendimiento granulocitario en el día mas 11, así como un prendimiento plaquetario en el día más 12. Por último me tienen que retirar el catéter de Hickman, por una fuerte infección.
Por fin y tras 21 días sin haber podido probar nada de alimentación, por las fuertes molestias estomacales, así como por la agudez de mi olfato que no soporta nada me remiten a casa, con alegría para toda mi familia, aunque con una serie de medidas a seguir.
No podre comer verduras crudas, así como ciertos tipos de yogures y otras ciertas normas. Lo peor de todo es mi delicado estado, estoy muy débil, necesito muchos cuidados y mi cansancio es muy ostensible.
Con todo ello no me importa porque sé que en casa podre recuperarme despacio pero bien, como así lo he demostrado, desde el primer momento.
Desde mi salida aquel 9 de mayo he pasado por varias fases.
Primeramente debido a mi debilidad he tenido que ir abriendo mi estomago y volver a empezar de nuevo a comer poco a poco y despacio.
Debo tener mucho cuidado, ya que mi equilibrio es malo pero es algo que también voy llevando de la mejor forma posible.
Soporto como puedo mis fuertes dolores de espalda, es lo que que peor llevo, ya que en algunos momentos son insoportables.
He sufrido un herpes de hickman, por lo que he tenido que ser tratada durante cinco semanas con una fuerte medicación así como con un potingue especialmente preparado por una buena amiga farmacéutica que ha estado ahí explicándome algunas cosas cuando yo no llegaba con mi cabeza.
Ahora recibo profilaxis con pentamidinas una vez al mes, así mismo cada cinco semanas acudo al hospital y me dan Velcade mas Dexametasona X6, algo que me va bien y no tengo secuelas por ello.
Por otro lado estoy empezando de nuevo en muchas cosas como a vacunarme, por ello tengo una cartilla mensual en la cual me van diciendo de que me tengo que vacunar, algunos meses tengo una, otros más y algún que otro descanso, pero ya tengo marcadas las de los próximos tres años.
Sé que tengo reconocimientos mensuales, aspirados de medula cada seis meses y mucho más, pero yo sigo en la lucha
Como el mieloma es un cáncer que suele aparecer en edades bastante superiores a la mía, creo que es interesante, para aquellos que como yo somos más o menos jóvenes, ver mi cara sonriente hoy en día.
Aunque también tengo que decir que me vengo abajo en ciertos momentos, que son muchos, ya que cuando te pones a pensar lo único que ves es un pozo sin fondo, un pozo muy negro, lo que pasa que luego salgo con fuerza y vuelvo otra vez a la lucha.
Eso si tengo que decir que esa sonrisa la saco por mi familia, sobre todo por mis cuatro joyas, esos sobrinos tan preciosos y cariñosos que tengo y que adoro. Aunque no me puedo olvidar de mi ama, así como hermana, hermanos y cuñad@s
También tengo unos muy buenos amigos que están en todo momento pendientes de mi y molestándose por mí, algo que es muy muy de agradecer.
Tengo también que decir, aún así, soy muy cautelosa con el tema, no querría infundir falsas esperanzas en nadie, pues he aprendido que cada persona es un mundo y lo que a uno le va bien a otro no.
He tenido mucha suerte, pero también es cierto que tuve muy buenos consejos. El principal, durante mi tratamiento, fue el de mi doctora Itxiar: vive el día a día sin pensar en nada más. Me costó mucho hacerlo, pensar que te puedes ir y dejar tanto atrás, dejar tanto y tanto...en fin, me emociono. Yo no sé cómo pero lucho y por eso mi cuerpo se pone de mi parte y me ayuda.
Mi vida ha cambiado de forma radical, me bajé de un tren en marcha con mucha velocidad y me subí a otro más lento. Tengo mucho miedo pero sé que estoy en las mejores manos del mundo, y si mi cuerpo me sigue ayudando, no dejaré de sonreír hasta el último momento.
No sé si con esto puedo ayudar a alguien, para decirle que las cosas pasan y que hay personas que están peor, por todo eso, me daré por satisfecha, porque es lo que de verdad importa.
Un abrazo fuerte para todos los que conocéis el cáncer.
Cristina
domingo, 1 de abril de 2012
UNA CARTA A LA VIDA
UNA CARTA A LA VIDA
Estoy en un momento reflexivo, en un momento que no se muy bien ni donde estoy, ni como, así como mucho menos hacia donde camino y voy.
Por eso, no se como pero lo necesito ahora, justo en este momento, decir y hablar de cáncer y quiero así mismo hablar de vida.
También quiero bien alto hablar de esperanza y de paciencia, de miedo y de rabia, de todas esas sensaciones extrañas con las que se convive cuando una enfermedad como esta te sorprende. Hoy quiero hablar, de esta tan dura enfermedad, pero no quiero hablar de medicación, de lo que le pasa a el cuerpo, del malestar profundo con el que se convive, no, eso no.
Quiero hablar de lo que se siente y que seguramente poca gente alrededor entiende, quiero poder transmitir un mensaje esperanzador desde mi pobre experiencia. Sé que es difícil como gestionar tanta tristeza así como tanta desesperación. Que largo proceso este, en el que te ves envuelta, verdad? Que sensaciones tan raras se te han despertado como de repente. El cuerpo es un torbellino de dolores y la cabeza un torbellino de rarezas, pero todo pasa, todo acaba. Solo hay que dejar que pasen los días, si muchos días, lo sé. Han de pasar entre lágrimas, horas muy largas y momentos muy feos pero después llegara el GRAN DIA, un nuevo amanecer que te regalará a una nueva persona, fuerte, segura, imparable.. Sobre todo imparable.
Yo quiero y necesito sentirme así, es la mejor definición que se me ocurre y quiero tomármelo al pie de la letra, porque es una gran garantía. Hablar de cáncer es recordar una vena rabiosa de mis brazos, por donde entran las quimios y que arrasan con todo a su paso, cuando el cansancio me deja tirada en el sofá viendo los días escaparse en ese NO HACER NADA, cuando sientes un cosquilleo extraño en los dedos de las manos, así como en tus pies y piensas ahora no puedo moverme, no puedo hacer nada, por favor que pase pronto, cuando pasas horas y horas con un gran desasosiego estomacal, que tiene diversas consecuencias en ti y eso acarrea luego varios días de incertidumbres.
Así como cuando miro a mi alrededor y veo las miradas asustadas y silenciosas transmitiéndome UN NO SE QUE HACER PARA ALIVIARTE.
Hablo de cáncer cuando mi ira es más grande que mi esperanza, cuando mi miedo supera a mi fuerza, cuando una lágrima me roba mi serenidad, entonces hablo de cáncer.
Pero yo quiero y necesito hablar de vida. De paciencia, sobre todo de mucha paciencia. Han de pasar los días, han de pasar las noches, las semanas y los meses. Son unos cuantos meses si, pero espero que pasen, se que pasaran, que cuando acaben, los dejare atrás, cerrare esta puerta y sé que abriré otras. El agotamiento y todo lo demás, desaparecerá y un día me sentiré con fuerzas como si nunca me hubieran faltado, reiré y disfrutare como si nunca hubiese llorado. Un día oiré eso espero YA ESTA, estas curada eso es lo que mas añoro y quiero escucharlo ahora mismo y por siempre. Porque así ese día empezare una nueva vida, con una nueva persona que va creciendo dentro de mí, sin darme ni cuenta. Por eso tengo que darle la mano a la vida ganar la batalla del cáncer.
Tengo que hacerlo por mí, pero también por todas esas personas que no pudieron ganar la batalla. Así como por las que lamentablemente en un futuro empezaran esta dura lucha, por todo aquel que está a mi lado y porque lo único que se puede hacer es luchar. Por todo ello sigo caminando, se que la meta esta a la vuelta de la esquina, aunque esa esquina ahora la estoy viendo a kilómetros de distancia, pero lo importante es que está ahí, esperándome.
Quiero y necesito darme animo, porque tengo que luchar, por todos los míos sobre todo, pero por mi ante todo. Esto es algo profundo con lo que convives, pero no, eso no. Quiero y necesito hablar de lo que sé siente y que seguramente poca gente alrededor entiende, quiero poder transmitir un mensaje esperanzador desde mi experiencia.
Sé que no se sabe cómo gestionar tanta tristeza ni tanto desespero. Que largo proceso éste, en el que me vi envuelta, verdad? Que sensaciones tan raras se han despertado como de repente. El cuerpo es un torbellino de dolores y la cabeza un torbellino de rarezas, pero todo pasa, todo acaba. Sólo hay que dejar que pasen los días, sí, muchos días, lo sé. Han de pasar, entre lágrimas, horas muy largas y momentos muy feos pero después llegará "El Día", el gran día, un nuevo amanecer que me regalará a una nueva persona, fuerte, segura, imparable..sobre todo imparable.
Yo me quiero sentir imparable, es la mejor definición que se me ocurre y tomármelo al pie de la letra porque tiene que ser así Por todo ello esta es una carta a LA VIDA, una ESPERANZA, un decir quiero seguir AQUI.
Cristina G.C.
Estoy en un momento reflexivo, en un momento que no se muy bien ni donde estoy, ni como, así como mucho menos hacia donde camino y voy.
Por eso, no se como pero lo necesito ahora, justo en este momento, decir y hablar de cáncer y quiero así mismo hablar de vida.
También quiero bien alto hablar de esperanza y de paciencia, de miedo y de rabia, de todas esas sensaciones extrañas con las que se convive cuando una enfermedad como esta te sorprende. Hoy quiero hablar, de esta tan dura enfermedad, pero no quiero hablar de medicación, de lo que le pasa a el cuerpo, del malestar profundo con el que se convive, no, eso no.
Quiero hablar de lo que se siente y que seguramente poca gente alrededor entiende, quiero poder transmitir un mensaje esperanzador desde mi pobre experiencia. Sé que es difícil como gestionar tanta tristeza así como tanta desesperación. Que largo proceso este, en el que te ves envuelta, verdad? Que sensaciones tan raras se te han despertado como de repente. El cuerpo es un torbellino de dolores y la cabeza un torbellino de rarezas, pero todo pasa, todo acaba. Solo hay que dejar que pasen los días, si muchos días, lo sé. Han de pasar entre lágrimas, horas muy largas y momentos muy feos pero después llegara el GRAN DIA, un nuevo amanecer que te regalará a una nueva persona, fuerte, segura, imparable.. Sobre todo imparable.
Yo quiero y necesito sentirme así, es la mejor definición que se me ocurre y quiero tomármelo al pie de la letra, porque es una gran garantía. Hablar de cáncer es recordar una vena rabiosa de mis brazos, por donde entran las quimios y que arrasan con todo a su paso, cuando el cansancio me deja tirada en el sofá viendo los días escaparse en ese NO HACER NADA, cuando sientes un cosquilleo extraño en los dedos de las manos, así como en tus pies y piensas ahora no puedo moverme, no puedo hacer nada, por favor que pase pronto, cuando pasas horas y horas con un gran desasosiego estomacal, que tiene diversas consecuencias en ti y eso acarrea luego varios días de incertidumbres.
Así como cuando miro a mi alrededor y veo las miradas asustadas y silenciosas transmitiéndome UN NO SE QUE HACER PARA ALIVIARTE.
Hablo de cáncer cuando mi ira es más grande que mi esperanza, cuando mi miedo supera a mi fuerza, cuando una lágrima me roba mi serenidad, entonces hablo de cáncer.
Pero yo quiero y necesito hablar de vida. De paciencia, sobre todo de mucha paciencia. Han de pasar los días, han de pasar las noches, las semanas y los meses. Son unos cuantos meses si, pero espero que pasen, se que pasaran, que cuando acaben, los dejare atrás, cerrare esta puerta y sé que abriré otras. El agotamiento y todo lo demás, desaparecerá y un día me sentiré con fuerzas como si nunca me hubieran faltado, reiré y disfrutare como si nunca hubiese llorado. Un día oiré eso espero YA ESTA, estas curada eso es lo que mas añoro y quiero escucharlo ahora mismo y por siempre. Porque así ese día empezare una nueva vida, con una nueva persona que va creciendo dentro de mí, sin darme ni cuenta. Por eso tengo que darle la mano a la vida ganar la batalla del cáncer.
Tengo que hacerlo por mí, pero también por todas esas personas que no pudieron ganar la batalla. Así como por las que lamentablemente en un futuro empezaran esta dura lucha, por todo aquel que está a mi lado y porque lo único que se puede hacer es luchar. Por todo ello sigo caminando, se que la meta esta a la vuelta de la esquina, aunque esa esquina ahora la estoy viendo a kilómetros de distancia, pero lo importante es que está ahí, esperándome.
Quiero y necesito darme animo, porque tengo que luchar, por todos los míos sobre todo, pero por mi ante todo. Esto es algo profundo con lo que convives, pero no, eso no. Quiero y necesito hablar de lo que sé siente y que seguramente poca gente alrededor entiende, quiero poder transmitir un mensaje esperanzador desde mi experiencia.
Sé que no se sabe cómo gestionar tanta tristeza ni tanto desespero. Que largo proceso éste, en el que me vi envuelta, verdad? Que sensaciones tan raras se han despertado como de repente. El cuerpo es un torbellino de dolores y la cabeza un torbellino de rarezas, pero todo pasa, todo acaba. Sólo hay que dejar que pasen los días, sí, muchos días, lo sé. Han de pasar, entre lágrimas, horas muy largas y momentos muy feos pero después llegará "El Día", el gran día, un nuevo amanecer que me regalará a una nueva persona, fuerte, segura, imparable..sobre todo imparable.
Yo me quiero sentir imparable, es la mejor definición que se me ocurre y tomármelo al pie de la letra porque tiene que ser así Por todo ello esta es una carta a LA VIDA, una ESPERANZA, un decir quiero seguir AQUI.
Cristina G.C.
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